Tendinitis de Aquiles
La tendinitis de Aquiles es una inflamación o irritación del tendón que conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. Esta lesión suele producirse por uso excesivo, movimientos repetitivos o un aumento repentino en la intensidad de la actividad física. Aunque puede afectar a personas de todas las edades, es más común entre deportistas y personas físicamente activas.
Descubre las causas de una tendinitis de Aquiles:
Factores como una técnica inadecuada, cambios bruscos en la intensidad del ejercicio o el uso de calzado inapropiado pueden contribuir a la lesión en tendón de Aquiles. A continuación, se detallan las principales causas que pueden desencadenar esta afección:
Sobrecarga del
tendón
Realizar actividades físicas intensas o repetitivas sin un adecuado período de descanso.
Problemas
biomecánicos
Pies planos, arcos altos u otras alteraciones en la forma del pie o la marcha.
Cambios bruscos en la actividad
física
Aumentar de manera repentina la intensidad, duración o frecuencia del ejercicio. Incluso
realizar movimientos mal ejecutados durante un deporte.
Rigidez muscular
Falta de estiramiento o calentamiento previo al ejercicio, lo que reduce la flexibilidad de los
músculos de la pantorrilla.
Condiciones médicas
Trastornos como obesidad, diabetes o artritis reumatoide, que pueden debilitar los tejidos.
Envejecimiento
La pérdida de elasticidad natural del tendón con el paso del tiempo.
¿Identificas estos síntomas de una tendinitis de Aquiles?
Los síntomas de las lesiones en tendón de Aquiles suelen desarrollarse de manera gradual y
pueden variar en intensidad dependiendo de la gravedad de la afección. Identificar estos signos
a tiempo es clave para evitar complicaciones. Los síntomas más comunes son:
• Dolor en la parte posterior del talón
• Rigidez matutina
• Inflamación visible
• Enrojecimiento o sensación de calor
• Engrosamiento del talón
• Sensación de chasquido al mover el talón
Si los síntomas persisten y el descanso, hielo o analgésicos comunes no alivian la tendinitis de Aquiles…
SOLICITAR DIAGNÓSTICORecomendaciones para tratar una tendinitis de Aquiles
Descanso
Evitar actividades que empeoren los síntomas, especialmente ejercicios de alto impacto como
correr o saltar.
Aplicar frío
Colocar compresas de hielo en el área afectada durante 15-20 minutos, varias veces al día, para
reducir la inflamación.
Elevación del pie
Mantener el pie elevado para reducir la hinchazón, especialmente después de la actividad física.
Soporte ortopédico
Plantillas o taloneras que ayuden a disminuir la tensión en el tendón.
Fisioterapia
Realizar ejercicios específicos de estiramiento y fortalecimiento para mejorar la flexibilidad y
resistencia del tendón.
¿Tratamiento quirúrgico para aliviar una tendinitis de Aquiles?
Cuando los métodos comunes no han aliviado los síntomas de las lesiones en tendón de Aquiles, los procedimientos quirúrgicos son una opción para reparar el tendón dañado y aliviar el dolor persistente. Algunas técnicas quirúrgicas comunes incluyen:
• Desbridamiento y reparación del tendón
Se eliminan las áreas dañadas o inflamadas del tendón y, si es necesario, se repara el tejido
restante.
• Descompresión del tendón
Si hay presión excesiva debido a espolones óseos o tejidos circundantes, se eliminan para
liberar espacio y reducir la tensión.
• Transferencia del tendón flexor
En casos graves donde gran parte del tendón de Aquiles está deteriorado, se utiliza un tendón
cercano, como el flexor largo del dedo gordo, para reforzarlo.
• Reconstrucción total del tendón
En situaciones críticas, se reconstruye completamente el tendón utilizando injertos de tejidos
propios o de donantes. Después de la cirugía realizada, se deberá usar una bota o yeso
inmovilizante, seguido de rehabilitación para restaurar la fuerza, la flexibilidad y la
movilidad del tendón. Es importante consultar con un especialista para determinar qué cirugía es
la adecuada según las características específicas de cada caso.
Acude al médico para llevar un tratamiento adecuado que alivie la tendinitis de Aquiles
SOLICITAR CONSULTAPara prevenir una tendinitis de Aquiles...
• Realiza un calentamiento adecuado antes de toda
actividad física.
• Mejora la flexibilidad de tus músculos de la
pantorrilla y el tendón con ejercicios de estiramiento.
• Incrementa el ejercicio de manera paulatina para
evitar sobrecargas.
• Incorpora ejercicios que mejoren la fuerza y
resistencia de tus músculos de la pantorrilla.
• Opta por zapatos con buen soporte para el talón y el
arco del pie.
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Traumatólogo en Monterrey.